Piedra de moler

Piedra de moler
Vìa Los caracas, Venezuela

sábado, 20 de agosto de 2011

Un Bosque, dos momentos


Eternamente intacto dentro de mi
se está yendo...
Blando y sensible sitio de plumas invisibles,
flotantes... Un bosque, no se.

Antiguo lugar nunca tocado,
nunca visto ni escuchado.
Solo se siente si llueve
Solo si brilla el sol.

Pequeño espacio que desparece
el recuerdo lo mata lentamente
de frío, la escarcha
cubre los aromas escondidos.

Entonces, nada podrá ser peor
No hay consuelo que ahora llegue allí.
Nacen los cujíes del miedo
se clavan todos, lo hieren.

Nadie supo cuando pasó.
En corto tiempo, emergen del suelo
Sonatas perdidas, confusas
Suaves hechizos, dulces casitas de chocolate
entonces aparecieron...
El frío no estaba.

Millones de voces, de piquitos, de alas
anidan las tejas.
Mareados de néctar,
se embriagan y vuelan
pequeños vagabundos
trazando círculos chiquitos
de felicidad.

Borrachines empalagados, caen
con estruendosa alegría
sobre la fuente coronada de espuma
de caramelo.

Obvio, el desorden
tuvo que ser temporal.

El miedo, la tormenta
desaparecen.

Yrama Arias
12 de Marzo de 1989

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